La música, el color y la diversión fueron protagonistas de la noche en la capital provincial. La Fiesta de Disfraces volvió a revolucionar Paraná. Más de 50.000 personas fueron al predio de 14 hectáreas del Acceso Norte para disfrutar una noche a pura diversión. La ciudad se vio colmada este fin de semana, con turistas de todo el país y hasta del exterior que arribaron a la capital entrerriana con el fin de vivir la experiencia de la Fiesta más grande de Latinoamérica.
“La Fiesta de Disfraces nos da mucho orgullo, es la más grande de Latinoamérica y se hace en Paraná. Es un gran atractor de Turismo para la economía local y una oportunidad para que todos los argentinos que vengan conozcan lo que tenemos para ofrecer”, señaló Bahl, quien estuvo acompañado por su esposa, Claudia Silva y por la viceintendenta, Andrea Zoff.
“Junto al sector privado, impulsamos el Paraná se Disfraza, así que desde mozos, locales, taxistas, hasta los espacios públicos, están todos disfrazados. Esa calidez propia del paranaense es otra de las postales que queremos que los turistas se lleven de la ciudad”, concluyó Bahl.

“Agradecemos al Intendente por apoyarnos y esperamos que la Fiesta sea un éxito. Son muchos meses y años de preparación y hoy está todo listo”, destacó Juan Laurencich, uno de los organizadores.
Desde la Policía se valoró con un balance positivo el operativo de seguridad en el marco de la Fiesta, que demandó efectivos con recursos técnicos y logísticos necesarios para garantizar la vigilancia en todo lo que generó el evento multitudinario. “Felicito la labor de la Policía de Entre Ríos en torno al mega evento que es la Fiesta de Disfraces que congregó a más de 50.000 personas en la ciudad de Paraná”, expresó Romero.
Por su parte el jefe de Policía, Gustavo Maslein, destacó “la importancia del trabajo que aún está realizando la Dirección de Seguridad Vial en los diferentes accesos a la ciudad, con operativos fijos y móviles, a fin de permitir un ordenado desplazamiento en el regreso de los vehículos, ejerciendo estrictos controles de alcoholemia a sus conductores, para impedir el tránsito de aquellos que dan positivo, evitando de este modo posibles siniestros viales”.
Los operativos de control se desplegaron en todos los accesos a Paraná y estuvieron vigentes durante todo el domingo.
