Se celebró el jueves 30 el Día Nacional de la Donación de Órganos, y mientras en el país 9.951 personas esperan un trasplante –según el registro del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai)–, la Ley Nº 27.447, denominada Ley Justina, logró que se incrementen notablemente la cantidad de donantes: en los primeros cuatro meses del año se llevaron a cabo 281 procesos de donación de órganos, los cuales permitieron que 576 pacientes en lista de espera sean trasplantados. Fueron 155 trasplantes más que en el mismo período de 2018, cuando no existía esta norma.
En Entre Ríos son en total 237 los pacientes en lista de espera: 233 esperan un trasplante de órganos y cuatro de tejidos. En este sentido, son 186 personas las que necesitan un trasplante renal, dos precisan uno renopancreático, 34 aguardan un trasplante hepático; y hay pacientes que tienen indicado un trasplante de córneas y uno de escleras.
Pablo Sors, responsable de Comunicación y Educación del Centro Único Coordinador de Ablación e Implantes de Entre Ríos (Cucaier), contó que la Ley Justina impactó sobre todo en las provincias en que históricamente los índices de donaciones no eran tan altos. “Provincias como Formosa o Santiago del Estero han estado primeras en el índice de donación durante algunas semanas y fue un impacto muy positivo”, dijo a Uno, y señaló: “Como sociedad dos cosas: primero quitar un poco la responsabilidad a las familias sobre esta decisión, ya que la ley dice que si alguien mayor de 18 años durante su vida no se opuso expresamente por escrito a ser donante, se lo considera como tal. Por otra parte, nos dio la posibilidad de poner otra vez este tema en agenda para poder crear conciencia sobre el tema”.
Sobre la ley, destacó que fue votada por unanimidad y observó que no surge desde los ámbitos oficiales de la salud, sino que fue impulsada por una familia: la de Justina Lo Cane, cuya madre, Paola Stello, es oriunda de Paraná. “Es una norma que tiene su base sobre la necesidad real de la población. Se trata de una familia muy valiente y muy formada, que trabajó muchísimo sobre el tema con el Incucai para poder hacer un aporte, y esto le dio a la norma otra característica, la de estar anclada en las necesidades de la gente y por eso también la gran aceptación”. Asimismo, Sors aclaró que en el caso de los menores, sí son los padres o tutores los que deben autorizar la donación.
Por último, recordó que Entre Ríos sigue siendo una de las provincias con mayor cantidad de donantes. “Actualmente estamos primeros en el índice nacional, con 22 donaciones multiorgánicas, y 24 de solo tejidos. Siempre decimos que no es una carrera por los números, pero nos da mucho orgullo porque esto habla de una comunidad donante y con cada nueva donación quien está en lista de espera tiene una esperanza de recuperar su calidad de vida, y en muchos casos salvar su vida”, dijo.
