Crean dispositivo para ayudar a niños con limitaciones motrices

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Se trata de un bipedestador con base motorizada que permite la movilidad independiente. Contribuye a la rehabilitación y ofrece un sinfín de beneficios. Su creador es Alejandro Bisi, quien junto a su equipo perfecciona el dispositivo desde la Facultad de Ingeniería en Oro Verde.

Alejandro relató a Mirador Entre Ríos que “como estudiante de la carrera de Bioingeniería, en diciembre de 2014, me encontré con un problema que tenía una docente de la facultad, a su hijo de un año y medio le habían diagnosticado una enfermedad degenerativa que se llama Atrofia Muscular Espinal. Lo empezaron a tratar profesionales de rehabilitación y una de las recomendaciones que le hicieron a la familia fue acceder a un bipedestador, una estructura que permite mantener erguida a una persona que por sus propios medios no puede hacerlo. Tiene sujeciones de tobillos, rodillas, cadera, mantiene parado al usuario, se recomienda usar una hora por día. Eso lo que hace es evitar que el estado de salud de la persona empeore. De esta manera se hace descarga de peso sobre el miembro inferior, mejorando la irrigación sanguínea, evitando que se atrofien los músculos y la formación de escaras, previniendo escoliosis, osteoporosis; entre otros beneficios que trae la bipedestación.”

Asimismo, destacó que “actúa a nivel psicológico, un aspecto importante a resaltar porque la persona se ve en igualdad de condiciones frente al resto. No siempre postrado en una cama o sentado en una silla. Los bipedestadores comerciales eran muy caros y la familia me propuso que fabrique uno. En un período muy corto de tiempo tuvimos un primer prototipo que, al día de hoy, después de cuatro años, Facu lo sigue usando”, así surgió el proyecto original.”

También comentó que tenía un segundo proyecto: “al año siguiente, nació un segundo proyecto, que fue un autito eléctrico manejado con joystick, con la mano –en ese momento se habían popularizado mucho los autitos eléctricos que se consiguen en las jugueterías–, y los profesionales que lo trataban necesitaban que el niño pueda movilizarse por sus propios medios y tener una experiencia en movilidad por la casa; como a esos dispositivos no podía usarlos porque se accionaban por un pedal y él al piecito no lo podía mover, le hice un autito manejado con la mano.”

Y agregó que los presentó “en la Facultad de Ingeniería. Tuve una respuesta muy buena por parte de la institución, me propusieron curricularizar estos proyectos. Nos presentamos a varias líneas de financiamiento. Pude formar un equipo de trabajo en la Facultad con alumnos de todos los años. Hacíamos proyectos para Teraphya, el centro de rehabilitación de niños más importante de Paraná. A uno de los proyectos lo llamamos MOTI, que venía de Motivation y Motion. Era, básicamente, como un autito eléctrico que permitía estimular a temprana edad a niños con diferentes patologías, lo que buscaba era estimulación temprana, empezar a estimular a corta edad a los niños al desplazamiento. Tenía varias lucecitas de colores, donde cada una representaba un movimiento, si presionaba una de ellas generaba avance, retroceso o un giro; lo que se trabajaba era la “causa efecto”, ante un estímulo visual de una luz de color, ver qué pasaba con el niño, analizar su reacción, y si respondía presionándolo, ver qué pasaba, si se asustaba, si le gustaba…”

Recordó que “fue un proyectito re lindo en el que se sumaron muchos chicos de la Facultad, sus familias, personas de Oro Verde como Beto y Hugo que ayudaron con mano de obra de herrería, etc. Después de eso retomé el primer proyecto de bipedestador.” Y añadió que “imaginate que un nene tan chiquito tenga que quedarse quieto, sujetado en sus extremidades, como un florero, lloran, no les gusta estar ahí y deben y necesitan pararse, por lo tanto, surge la idea de agregar una base motorizada. También lo pude pasar como tesis final de grado y me recibí con ese proyecto que fue financiado por la Municipalidad de Pergamino y donado al Servicio de Rehabilitación del Hospital de la misma ciudad que nací. Puntualmente, este “Bipmov”, así lo llamo, lo empecé a principios de 2017, fue como un quiebre de mi vida, de dedicarme de lleno, full time a esto.”

Remarcó que contó con apoyos y mencionó el otorgado por “la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Entre Ríos con Luisina Pocay como secretaria y con la Facultad de Ingeniería, en ese momento el decano era Gabriel Gentiletti y el secretario de Extensión, Pedro Tomiozzo. Con las dos partes, se gestionó un financiamiento del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Ciencia, un aporte no reembolsable de .368.000. Eso me hizo tomar la decisión de quedarme acá, porque ellos apostaron a que yo me quede en Entre Ríos, desarrollando mi empresa acá. Hoy en día ya no estoy solo como estaba en un principio, voy formando un equipo de trabajo, con chicos de diferentes formaciones.”

Y subrayó que “los dos prototipos que construí a principios de año, los doné. Uno a una familia de Rosario y otro al Centro de Rehabilitación de la ciudad de Pergamino. Fuimos trabajando en cuestiones de validarlo, de ver si realmente todo lo que pensaba y lo que fui trabajando con Sandra Albornoz del área de rehabilitación en Paraná era cierto. Ver si, verdaderamente, agregando la base motorizada era beneficiosa, todas esas cosas que tienen que ver con la validación de un producto.”

Además, comentó que los resultados fueron “increíbles y ya, ahora, puntualmente estamos tratando de cerrar lo que va a ser el producto definitivo como para luego hacer las certificaciones correspondientes y empezar a comercializarlo.”

Indicó que su proyecto está enfocado “en niños de dos a 14 años, o de más chiquitos también, pero puntualmente en esa etapa porque es una población en la cual no muchos se enfocan y es donde hay que atacar cuanto uno más pueda. Todo lo que uno pueda resolver a temprana edad, cuando se encuentra en la etapa de desarrollo es mucho más beneficioso a futuro. Uno ve muchos productos para adultos y demás, pero no ve nada para niños. Por eso es que nos enfocamos más en los niños.”

Indicó que su equipo está integrado por “Daiana Romero y Nina Centurión, de Paraná, estudiantes de Diseño Industrial de la UNL. También de la UNL, Gastón Gianre, Marcos Bermúdez y Juan Pablo Varela que estudian Administración de Empresas y están haciendo su trabajo de tesis de grado en un modelo de negocio para este proyecto. Se sumaron ad honorem, porque ese también es un problema, si no hay plata de por medio y uno no genera ingresos constantes, no puede pagar ni contratar gente, por eso todo suele ser a pulmón. Ahora estamos buscando más personas, se necesitan más aportes. Creemos que también con este financiamiento que llega, ya podremos contratar un Ingeniero Mecánico y un Ingeniero Electrónico. Este proyecto está teniendo un alcance que jamás creí que podía llegar a hacerlo. Estoy participando en un programa nacional que se llama Emprendé Con Ciencia del Ministerio de Producción de Nación en convenio de Fundación INVAP de Bariloche.” Y agregó que “Juan Reta, docente de la Facultad de Ingeniería, forma parte y es director del proyecto que se llevará a cabo dentro de la institución para ejecutar en tiempo y forma el financiamiento que propone desarrollar tres productos diferentes en un período de 18 meses.”

Afirmó que “este programa lo que hace es ayudar a potenciar emprendimientos que tienen un impacto social. Se presentaron este año a la convocatoria 210 proyectos y quedaron seleccionados 15. Nos llevaron 15 días a Bariloche, nos asignaron un mentor a cada proyecto. Trabajamos esos 15 días intensivos en muchas cosas, por un lado, la parte técnica para que cada uno mejore ese aspecto de su proyecto. Y, por otro lado, trabajamos con la Academia Argentina Emprende en lo que respecta a modelos de negocios, en ver la sustentabilidad, las proyecciones, la estabilidad del proyecto, economía del proyecto y diferentes cosas que hacen a que esto sea sostenible y escalable. Fue increíble. Y sigue siendo increíble porque cierra en noviembre el programa. Los 15 emprendedores de diferentes ciudades del país volvemos a viajar a Bariloche a presentar los avances que hemos tenido y como aportó el Programa para que sigamos creciendo.”

 

Contacto

En las redes se puede seguir el emprendimiento en @givemoveAR (Instagram, Facebook o Twitter). También se puede ingresar a: www.givemove.com

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