El Registro Judicial de Causas y Antecedentes de Violencia (Rejucav), de la Oficina de Violencia de Género, informó que en lo que va del 2018 fueron realizadas en la provincia 846 denuncias por violencia de género.
En 2016 las víctimas fueron 7.819 mujeres, mientras que en 2017 el número ascendió a 9.065. Se trata de datos cargados al Rejucav por los organismos judiciales donde se tramitan cada causa, y dan cuenta de la realidad de los casos que se denuncian en procura de una efectiva tutela legal.
La información da cuenta además, en base a las denuncias registradas entre el 1 de enero de 2016 al 19 de febrero de este año, que 33 es la edad promedio de las mujeres víctimas de violencia, y el 59 por ciento son solteras. El 57 por ciento de las denuncias fue por violencia psicológica, el 36 por ciento por violencia física, el 4 por ciento patrimonial/económica, el 2 por ciento por violencia sexual, y el 1 por ciento por violencia simbólica. Y al menos 17 mil niñas/os y adolescentes son hijas/os de mujeres víctimas, según la información difundida por el Poder Judicial.
Añade además que “el sistema judicial trabaja en pro de garantizar el acceso a justicia de estas mujeres y sus grupos familiares”.
El Rejucav tiene por objeto la recolección y sistematización de datos de las causas de violencia que tramitan en sede civil, laboral y de causas penales que se derivan de hechos de violencia familiar y contra la mujer en la provincia de Entre Ríos, a fin de contar con un banco de información que permita proporcionar antecedentes durante el proceso judicial, así como su estudio y empleo para la elaboración de políticas públicas en materia de prevención, abordaje y seguimiento de situaciones de violencia. Asimismo de los expedientes se obtiene jurisprudencia que resulta una herramienta de suma relevancia para la tramitación de procesos judiciales.

Asimismo, en los primeros dos meses de este año se registraron 47 femicidios en todo el país, lo que indica que hubo una víctima cada 30 horas, un promedio similar al registrado en 2017, según se desprende de un relevamiento realizado por el movimiento Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).
Según el mismo informe, el 20 por ciento de las víctimas había realizado denuncias antes de ser asesinadas y, entre ellas, el 17 por ciento contaba con medidas de protección dictadas por la Justicia, lo que demuestra la falta de políticas públicas en ese sentido.
En total fueron 47 las víctimas de femicidio en los primeros 59 días de 2018, contando entre ellas las de seis crímenes vinculados, es decir, personas que estaban presentes durante el hecho o tenían un vínculo familiar o afectivo con la mujer asesinada.
En estos últimos casos, hubo tres femicidios vinculados de mujeres y niñas, así como otros tres de hombres y niños.
Además, el movimiento MuMaLá dio cuenta de que en ese lapso ocurrieron tres travesticidios.
Al analizar el vínculo entre la mujer y su asesino, se observa que la gran mayoría de los femicidios fueron cometidos por hombres del círculo íntimo y conocidos de la víctima (86%), con un bajo 7% que fueron perpetrados por extraños y otro 7% del que no hubo datos.
En cuanto a la distribución geográfica, la provincia de Buenos Aires es otra vez el territorio en el que se registran la mayoría de los episodios: en estos dos meses fueron 14, es decir el 30% del total.
Atrás aparece Santa Fe con seis casos; Mendoza, Tucumán y Neuquén con cuatro en cada provincia; Corrientes con tres; Córdoba y Jujuy con dos en cada una; y Capital Federal, Salta, Chaco, Chubut, Misiones, Formosa, San Luis y La Rioja con uno.
En tanto, no se registraron femicidios en Entre Ríos, Santiago del Estero, Santa Cruz, San Juan, Río Negro, Catamarca, Tierra del Fuego y La Pampa.
El relevamiento que fue publicado por Diario Popular, destacó que el 52% de las mujeres asesinadas eran madres, algo que se refleja en los 58 niños y niñas que quedaron huérfanos producto de estos 47 femicidios.
Ese dato revela la importancia de la puesta en valor de la Ley Brisa, que contempla una reparación económica para los hijos damnificados por estos crímenes.
Entre las víctimas, el 48% convivía con su agresor y un 2% trabajaba como prostituta.
A su vez, analizando la franja etaria, el 21% eran jóvenes de entre 15 y 25 años; de ellas, el 9% resultaron violadas y abusadas, mientras que el 21% estuvieron desaparecidas.
En contraposición, más de la mitad de los agresores tiene entre 19 y 40 años (60% del total).
Otra cuestión que se resalta en el informe es que el 17% optó por suicidarse, mientras que el 5% pertenecía a fuerzas de seguridad.
Con respecto al episodio, el lugar más común fue la vivienda de la víctima, donde se perpetraron un 64% de los femicidios, seguido por la vía pública (27%). Con menor incidencia aparecen el puesto de trabajo de la víctima (5%), el puesto de trabajo del agresor (2%) y la vivienda de un familiar (2%).
En tanto, la modalidad más común para cometer el crimen utilizada por los asesinos fue con arma blanca (34%), seguida por los golpes (25%), armas de fuego (16%), asfixia (14%) y quemaduras (7%), y un 2% sin datos.
Raquel Vivanco, coordinadora nacional de MuMaLá analizó estos datos y lamentó que “sigue sin garantizarse el acceso a la Justicia a las mujeres que decidieron denunciar y pedir ayuda”.
“Observamos con preocupación que el 20% de las víctimas había realizado denuncias previas, de las cuales el 17% tenía medidas de protección dictadas por la Justicia, lo que indica que todos estos femicidios podrían haberse evitado”, apuntó Vivanco, que es también presidenta del Observatorio NiUnaMenos.
“Por ello denunciamos la falta de políticas públicas que garanticen la protección de las mujeres y brinden asistencia integral”, sentenció Vivanco.
Incluso, desde MuMaLá denunciaron “la falta de prioridad política asumida por el gobierno nacional y los provinciales”.
“El presupuesto asignado al Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) para el corriente año representa tan solo el 0.007% del presupuesto total, lo que equivale a 5 pesos por mujer en el 2018 para erradicar la violencia machista que se cobra la vida de una mujer cada 30 horas en Argentina”, detallaron en el informe, en el que también anticiparon su adhesión al paro de este jueves, en el marco del Día Internacional de las mujeres trabajadoras.
