Los ministerios de Salud de la Nación y de la Provincia recomiendan a los argentinos que van a viajar a alguno de los Estados de Brasil afectados o los que se hallan circundantes que se apliquen la dosis correspondiente para prevenir el contagio de fiebre amarilla.
En este marco, Albana Gavini, responsable del Programa Ampliado de Inmunizaciones, señaló a UNO que en Entre Ríos alrededor de 3.000 personas ya se vacunaron, y resaltó: “Se trata de una indicación que reiteramos cada año. Lo que tratamos es que cada caso sea tratado en particular y que cada persona consulte bien si debe vacunarse”.
La dosis está recomendada a quienes visitan los Estados de Mina Gerais, Espíritu Santo, Río de Janeiro, Bahía y San Pablo. “Para el resto de Brasil no hace falta vacunarse”, enfatizó.
La funcionaria aclaró que se trata de una “recomendación” y no una exigencia para ingresar a Brasil, a la vez que destacó la efectividad de la vacuna que en Paraná se aplica de manera gratuita en el Hospital San Martín: “Quienes ya se la aplicaron no deben volver a colocársela. Dura para toda la vida, no hay que hacer refuerzos, y obviamente tiene sus reacciones adversas. Cada caso es tratado por nuestros vacunadores o bien en la Dirección de Epidemiología pueden sacarse las dudas, porque no se puede aplicar en menores de un año, ni en embarazadas, ni en mayores de 60 años, ya que en estos casos se puede producir una enfermedad visceral. No recomendamos ni vacunamos a las personas mayores de 60 años ni siquiera para viajar adonde se solicita la vacuna por reglamento, como África, Bahamas y otros países donde se exige el carné; en ese caso extendemos certificado de excepción donde se prescribe que no puede recibir la vacuna por este motivo”.
También indicó que hay que vacunarse con antelación para poder crear los anticuerpos necesarios: “Hay que recordar que todas las vacunas generan una inmunidad de 10 a 15 días de aplicadas. Hay mucha gente que concurre el día previo a su viaje y en ese caso va a tener la inmunidad recién en dos semanas, posiblemente cuando ya vuelva de las vacaciones, y si permanece en un lugar donde esté el virus corre riesgo de enfermarse. Por otro lado, al ser una vacuna de virus vivo atenuado, puede tener muchas reacciones adversas, como fiebre o malestar general”.
Si desde el organismo Médicos del Mundo para América Latina y el Caribe advirtieron que la epidemia en Brasil puede generar la reintroducción de la enfermedad en Argentina, donde también existe el mosquito transmisor, Gavini manifestó que en el país no se han reportado casos hasta la fecha y sostuvo: “Todavía estamos lejos, pero cabe la posibilidad. En el Estado de Mina Gerais, en Brasil, hace años que tienen una endemia de esa enfermedad, que se viene transmitiendo cada año. Desde hace dos años los casos han ido en aumento, y desde el verano de 2017 a la fecha han ido progresando a otros departamentos. Por eso desde el ministerio de Salud de la Nación y desde Entre Ríos recomendamos a la gente que va a estos Estados que se vacune contra la fiebre amarilla”.
