Equipos municipales de Protección Civil trabajan en distintos sectores para brindar asistencia a las personas afectadas por las malas condiciones climáticas. En la ciudad se registró caída de árboles y luminarias.
Desde la madrugada del martes la ciudad de Paraná se ve afectada por constantes lluvias que han ocasionado anegamientos en distintos sectores. Además, los fuertes vientos registrados en las primeras horas generaron la caída de árboles.

En ese sentido, desde el área de Protección Civil informaron que se brinda asistencia en los barrios afectados. Se registraron la caída de 8 árboles de gran porte y un gran número de ramas. La gran cantidad de agua, hasta el momento más de 40 mm, han erosionado el terreno en zona del barrio Francisco Ramírez, que ocasionó la inundación de viviendas lindantes.
Desde Protección Civil se reiteró el pedido de extremar precauciones al circular, especialmente por el riesgo de aquaplaning, y se recordó que ante cualquier emergencia los vecinos pueden comunicarse al 103 (Protección Civil), 147, 911 o Bomberos Voluntarios.
Trabajos tras socavón en barrio Francisco Ramírez
Tras las intensas lluvias registradas en la ciudad, la Municipalidad de Paraná interviene en barrio Francisco Ramírez ante la profundización de un socavón en un sector cercano al arroyo Antoñico. El subsecretario de Infraestructura, Xavier Bilbao, junto al equipo de Desarrollo Social encabezado por el secretario Enrique Ríos, recorrieron la zona y dialogaron con las familias afectadas.
Bilbao explicó que la situación se originó por fallas en la infraestructura hídrica preexistente y por la acumulación de caudales pluviales que confluyen en el sector. “Estamos en una situación que suele ocurrir con eventos lluviosos intensos. Aquí confluyen desagües pluviales provenientes de distintas calles y en ese punto existían erosiones previas en la unión de los conductos. Con las últimas lluvias se generó el socavón”, detalló.
El funcionario indicó que el hundimiento afectó principalmente a una vivienda ubicada en el sector este, donde se registró ingreso de agua y daños materiales. No obstante, aclaró que actualmente no hay riesgo de derrumbe. “En este momento no hay ninguna vivienda en riesgo estructural. La mayor erosión se produjo hacia el sector oeste, en dirección al arroyo, donde fluye el agua”, precisó.
En cuanto a la intervención, señaló que el Municipio ya venía evaluando la situación técnica de la cuenca y los trabajos necesarios. En una primera etapa se avanzará con tareas paliativas para mitigar riesgos, que incluyen señalización, incorporación de iluminación y demoliciones parciales para permitir un mejor escurrimiento del agua.
Asimismo, confirmó que en el transcurso de los próximos días -en función de las condiciones climáticas- se iniciarán las obras definitivas. “Vamos a reconstruir la cámara pluvial, adecuar niveles, completar el relleno y compactar el terreno para dejar el sector en condiciones y evitar que esta problemática vuelva a repetirse. Es un plazo corto dentro de lo que implica obra pública”, afirmó.
Bilbao remarcó que el Municipio mantiene presencia en el lugar junto a Defensa Civil y Desarrollo Social para monitorear la situación y asistir a las familias ante cualquier contingencia. “Estamos recorriendo el barrio, conversando con los vecinos y trabajando para minimizar riesgos mientras persistan las condiciones de lluvia”, sostuvo.
